Por: Tonatiuh Escorcia
Si "El Joker" de 2019 fue una obra maestra que redefinió las películas de superhéroes al mezclar crítica social con un estudio de personaje oscuro y perturbador, su secuela, "El Joker 2", es todo lo contrario: un desastre de pretensiones vacías que se siente como una sombra mal ejecutada de su predecesora.
La primera falla evidente de esta película es que traiciona el espíritu del filme original. Lo que antes era una disección aguda de la alienación social y la psique humana se convierte aquí en una caricatura sin rumbo, plagada de secuencias inverosímiles que coquetean con lo absurdo y un fallido intento de musical, pero sin el arte ni la sutileza que justifican este tono. En lugar de profundizar en el arco del personaje o explorar nuevas temáticas, el guion se atasca en una repetición cansina de los mismos tropos que ya vimos en la primera entrega, pero sin el impacto emocional o la resonancia psicológica.
A esto se suma una dirección que parece estar luchando por emular el éxito de la original, pero sin la visión o el propósito necesario. Las escenas que intentan ser "artísticas" resultan forzadas y desprovistas de la coherencia narrativa que alguna vez sostuvo el peso de "El Joker". En su lugar, tenemos una serie de secuencias mal estructuradas que parecen existir únicamente para impactar visualmente, sin ningún sustento emocional o narrativo real. Los giros argumentales son predecibles y carecen del ingenio que hicieron de la primera entrega una propuesta innovadora.
En cuanto a las actuaciones, si bien Joaquin Phoenix sigue siendo una presencia poderosa en pantalla, su actuación se siente contenida y limitada por un guion que no le permite explorar nuevas facetas del personaje. Es como si, en lugar de evolucionar, su Joker simplemente se estancara en una versión diluida y menos fascinante. Los personajes secundarios, por su parte, son un desfile de clichés mal desarrollados que no aportan nada significativo a la historia. Lady Gaga, cuyo papel generó gran expectativa, queda relegada a un rol sin profundidad, y su química con Phoenix es inexistente.
"El Joker 2" no solo falla como secuela, sino como película en sí misma. Su exceso de ambición, combinado con una evidente falta de dirección clara, da como resultado una obra que se siente interminable y agotadora. El ritmo es inconsistente, con escenas que se extienden mucho más de lo necesario, y diálogos que se pierden en pretensiones filosóficas vacías.
En resumen, "El Joker 2" es una secuela innecesaria que traiciona el legado de su predecesora. Es un ejemplo claro de cómo el éxito de una película puede ser explotado sin ningún respeto por la calidad artística. Lo que podría haber sido una oportunidad para continuar explorando la complejidad de un personaje icónico, termina siendo un fiasco.
Simplemente una película que nunca debió de existir, ojalá pudiera borrarla de mi memoria.
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